Pues sí, ¡como lo oyes (lees)!
No, si la primera sorprendida fui yo.
Recuerdo perfectamente el día y el momento en que Laia (el 50% de
Scrap To Dream) me escribió para proponerme formar parte de su equipo. ¡Sí, a MI! ¡Alucina vecina!
Era jueves, hace un par de semanas, y estaba disfrutando de un curso del trabajo, de esos que alargan tu jornada laboral hasta casi las 12h.diarias (OMG, menos mal que duró pocos días).
Vi su mensaje al salir, de camino a casa casi a las 9 de la noche, y tuve que pararme un momento con el coche a leerlo de nuevo porque pensaba que no la estaba entendiendo (recomendación.: si lees, no conduzcas). Pero sí, por suerte sí que la estaba entendiendo. Se habían planteado ampliar su equipo de diseñadoras y, tras consultarlo con Gabi (el otro 50% de STD) y el resto de chicas que ya forman parte del DT, querían ofrecérmelo a mi.
¿Comoooo?? (carita de susto) - fue lo primero que le contesté.- ¡Pero si yo soy una scrapera de ir por casa!
En ese momento me convertí en un mar de dudas. Sólo el hecho de que hubiesen pensado en mi, sin haberme presentado siquiera al DT Call que hicieron anteriormente, me llenaba d orgullo (y satisfacción). Pero mi vena hiperexigente me hacía dudar. ¿Estaré al nivel de mis compañeras si me tiro a la piscina?
Pero ya sabéis lo que se dice...
¿Y qué es de la vida sin retarnos a nosotros mismos?
¡Así que allá vamoooos!
Tras consultarlo con la almohada, un par de amigas y mi chico, y lograr unanimidad total, mi respuesta fue un SI convencido y feliz cual perdiz.
Así que... ¡Me incorporo al equipo de diseño de Scrap to Dream!
Por si no conoces la tienda te diré, como clienta que era, soy y seré (al glossy pongo por testigo), que da gusto comprar allí. Cada mes sacan kits con las últimas colecciones, recién salidas del horno escrapero. Además tiene un montón de productos de los que necesitamos sí o sí a muy buen precio. Vaya, tienes que pasarte por allí (arriba te dejé su enlace).
Desde aquel día en que dije "allá vamos", he ido conociendo un poco más a las que ahora son mis compañeras de equipo. A casi todas ellas ya las seguía en las redes (obvio, son de lo mejor que hay), y a las que no me pregunté enseguida cómo era posible que no las siguiera. ¡Son todas estupendas!
Lo mejor de todo es que además de estupendas escraperas son estupendas personas. Eso sí, desde que entraron en mi vida, la batería del móvil no me llega a la tarde. Pero oye, ¡bien gustosa que he incorporado el cargador a mi fondo de bolso!
Por si no las conoces (en serio, no sabes lo que te pierdes), aquí te dejo sus blogs:
Chicas (y chico): ¡Muchísimas gracias por vuestra acogida! Me habéis hecho sentir como en casa desde el minuto cero. ¡He tenido más suerte con vosotras que con una bonoloto de 6 aciertos!
Espero que te guste compartir
conmigo las cosas que hago, y te sirva de inspiración.
¡Gracias por leerme!